Hazte una autoevaluación. Ante todo, tienes que conocerte a ti mismo(a). A través de pruebas de orientación vocacional (disponibles en la Web) puedes identificar tus valores, aptitudes y rasgos de personalidad, y conocer cómo éstos son afines con determinadas carreras y oficios.
Confecciona una lista de ocupaciones. Las herramientas de evaluación profesional te brindan una serie de ocupaciones de las cuales puedes sacar de 5 a 10 que más te interesen. Pon esta lista baja el título “ocupaciones a explorar”.
Explora las ocupaciones. Busca toda la información posible sobre cada uno de los ítems de tu lista: descripción, requisitos, oportunidades laborales, sueldo promedio, perspectivas laborales, etc.
Pregúntales a los profesionales. En este punto tu lista se habrá reducido por lo menos a la mitad, y por lo tanto es el momento para entrevistarte con personas que trabajen en los campo de tu interés hasta el momento. Este ejercicio no solo te sirve para conocer la realidad del mundo laboral, sino también para hacer buenos contactos.